1/46

LA BELLEZA DE LOS MONSTRUOS

Concebida en la mente, trasladada al papel y finalmente solidificada, que antes de convertirse en lo que será, es escuela, es casa, es trabajo, es energía, es polvo, es ruido. Un lugar místico repleto de anécdotas, repleto de nómadas que llegan con los primeros rayos de luz del Sol y la abandonan al caer la noche. Y así, se repite el ciclo, hasta que la obra complete su metamorfosis, convirtiéndose en espacio, proceso que dejará algo de ellos en ella y algo de ella en ellos.

En esta serie fotográfica en la que documento el trabajo de un grupo de albañiles en construcciones realizadas entre el 2020 y 2021, exploro el significado de “La obra” desde sus entrañas con los actores principales y los elementos que la hacen ser. Conocer la vida y trabajo de este grupo de hombres: su día a día, sus mitos, sus verdades, sus sueños, sus frustraciones, su gozo y su amargura. Un oficio complicado que demanda fuerza y voluntad, además de una técnica que se pule solo con la práctica.

“Aquí la escuela es la chinga del día a día”, me dijo uno de ellos al preguntarle cómo había alcanzado su nivel de expertiz en el trabajo, “aquí no hay palancas, no hay paros, el que sabe más trabaja menos, mejor y gana más... y los nuevos empiezan desde abajo, donde todos empezamos, donde esta la friega, los errores y la mala paga. Nadie empieza de en medio o arriba, aquí todos pasamos por esa chinga y así debe de ser” añadió. Un proceso similar al de cualquier obra, no hay atajos, no hay saltos, cada proceso debe ser realizado hasta completarse para materializar la obra plasmada en planos.